Internados de élite en el corazón de Europa: varios currículos bajo un mismo techo, clases pequeñas, seis o siete idiomas en el comedor y la montaña a la puerta.
Suiza no es la versión cara de Reino Unido: es otra cosa. La elige la familia que busca un entorno verdaderamente internacional, atención casi individual y la posibilidad de elegir el currículo que mejor encaje con el futuro de su hijo.
Bachillerato Internacional, A-Levels británicos, High School Diploma americano o Maturité suiza. Que convivan en un mismo campus permite elegir en función del alumno y del país donde quiera estudiar después, no al revés.
Los internados suizos trabajan con clases reducidas y una proporción de tutores por alumno difícil de encontrar en otro sitio. Para un alumno que necesita que le vean, la diferencia es real.
Francés, alemán e inglés en la vida diaria, y una tarde de deporte de invierno a la semana que forma parte del horario. El entorno —seguro, ordenado, exigente— es también parte de lo que se aprende.
Aquí la vía es una, y conviene decirlo con claridad antes de seguir.
El alumno vive en el campus, con tutores residentes y un programa que combina lo académico con el deporte y las actividades desde el primer día. La mayoría de los colegios acepta alumnos desde los doce años, y algunos desde los diez.
El curso se organiza en dos semestres, de agosto o septiembre a enero y de febrero a junio, con vacaciones de otoño, Navidad, invierno y primavera.
En Suiza no ofrecemos la fórmula de familia anfitriona con colegio público. El sistema local es excelente, pero se organiza por cantones y en la lengua del cantón —francés, alemán o italiano—, de modo que no funciona como programa de inmersión en inglés para un alumno español.
Si lo que buscas es esa fórmula —vivir con una familia local y estudiar en un centro público—, el camino natural es Irlanda o Canadá. Y si lo que te atrae de Suiza es el internado, entonces es exactamente el destino.
| Internado | Familia anfitriona y colegio público | |
|---|---|---|
| Para quién | Alumnos que quieren un entorno académico estructurado y exigente, con una oferta muy amplia de deporte, música y actividades. | Alumnos sociables que buscan una inmersión cultural y lingüística profunda, viviendo como uno más en una casa local. |
| Dónde vive | En la residencia del colegio, con compañeros de muchas nacionalidades. | En casa de una familia anfitriona seleccionada, integrado en la vida del barrio. |
| Edad habitual | De 10 a 18 años, según el colegio. | De 14 a 18 años. |
| Supervisión | Equipo de tutores y personal de bienestar disponible las veinticuatro horas. | Supervisión parental de la familia anfitriona, con coordinación local de seguimiento. |
| Vida diaria | Gira en torno al campus: clases, entrenamientos, ensayos y estudio guiado. | Gira en torno a la comunidad: colegio, casa, amigos del lugar y rutina familiar. |
| Duración | Desde un trimestre hasta el año académico completo. | Desde un trimestre hasta el año académico completo. |
Ninguna de las dos es mejor que la otra: son distintas. La conversación que tenemos con cada familia sirve precisamente para averiguar cuál encaja con su hijo, y esa valoración la hacemos antes de proponer un solo colegio.
Dos semestres: de agosto o septiembre a enero, y de febrero a junio. No hay semana de descanso a mitad de trimestre como en Reino Unido, pero sí vacaciones de otoño en octubre, de Navidad, de invierno en febrero —las de esquí— y de primavera. Las fechas exactas varían de un colegio a otro.
Treinta minutos, sin compromiso, para entender su perfil y salir con dos o tres caminos posibles. No trabajamos con comisiones de colegios: nuestro compromiso es contigo.